Salma Hayek dice cómo se deben atacar el odio y el racismo

En épocas de Donald Trump, de muros y de segregación, Hayek presentó en el Sundance Film Festival 2017 el largometraje dirigido por Miguel Arteta, en el cual ella interpreta a una mexicana nacida en Guerrero que emigra a Estados Unidos, donde trabaja como terapeuta holística.

En la historia, su personaje Beatriz es testigo de la prepotencia, pocos escrúpulos y maldad de un hombre que busca beneficiarse a costa del dolor y muerte de los desprotegidos, algo que dijo Hayek asemeja mucho a la realidad.

“Cuando Mike (White) escribió esto habían referencias en nuestra realidad, pero conforme fuimos finalizando el filme, notamos que la realidad estaba igualando y hasta superando nuestra ficción”.

Al finalizar la proyección, Hayek y su equipo de producción (entre quienes estaban los actores Chloë Sevigny, Lithgow, junto al director Arteta y el guionista Mark White) habló de las motivaciones que tuvo para aceptar el papel.

“Siempre quise trabajar con Miguel (Arteta) y cuando leí el guión, me encanto, no pude dejar de lado las referencias que tiene con el mundo actual. Un hombre poderoso que es casi como el diablo y que está lleno de prejuicios, que le hace daño a mucho gente con tal de conseguir ser cada vez más poderoso, bueno ya saben a quién se parece”, comentó Hayek, quien tras el comentario recibió una ovación por parte del público.

En el filme, Hayek interpreta a una terapeuta holística que, después de tratar a la madre de una joven que ayudó a recuperarse de la quimioterapia, es invitada a quedarse para una cena que celebrará el negocio lucrativo del esposo de la distinguida dama con un empresario de nombre Doug (Lithgow).

Las distintas visiones que el empresario y Beatriz tienen sobre la vida, la honestidad y el bien común, harán que estos dos personajes se enfrenten durante la velada.