Consejero de Casa Blanca asegura que Rusia intervendrá en elecciones de México

Enero de 2018.- Una vez más surgen las acusaciones de que Rusia influirá en las elecciones de un país.

Esta vez es el general H.R. McMaster, Consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, quien lanza la acusación de que Moscú intervendrá en las elecciones mexicanas de este año, pero no da muchos detalles que sustenten su declaración.

McMaster ya había acusado que Estados Unidos había “percibido” que Rusia buscaría intervenir en las elecciones de México a mediados de diciembre pasado, indica Aristegui Noticias.

El consejero aseguró que el objetivo de esta supuesta intervención es el de “polarizar sociedades y provocar una crisis de confianza”, y agregó que esto “puede notarse ya en las campañas en México”, pero no proporcionó detalles sobre esta afirmación.

Los políticos que gritaban “¡hackers rusos!”: ¿Políticos que buscan evadir su responsabilidad en el rumbo de sus países?
A la par de estas acusaciones estadounidenses el año pasado vinieron las de ciertos comentadores políticos que sugirieron que los “hackers rusos” podrían influir en los resultados de las elecciones en México, y por alguna razón lo relacionaron con el medio informativo RT, lo que suscitó una respuesta de dicho medio.

Las acusaciones son del mismo tipo que muchas otras en el mundo: “hackers rusos fueron responsables de la victoria de Donald Trump en 2016, también causaron el Brexit ese mismo año, iniciaron el movimiento independentista de Cataluña, intervinieron en Holanda, influyeron en las elecciones de Alemania y Francia…”.

Este tipo de afirmaciones, a pesar de no estar fundamentadas en pruebas, se han vuelto una especie de comodín que los actores políticos usan para evadir la responsabilidad que tienen en el rumbo de sus países.

Por otra parte, el experto en medios Jenaro Villamil, coincidió en que, el verdadero “fantasma” que diversos políticos llaman “influencia rusa” es en realidad “el fracaso de una generación de políticos que después de la crisis financiera de 2008-2009 no supieron o no quisieron leer el mensaje del colapso griego, de los indignados en España o de los habitantes de los suburbios de Londres y París que se sienten y se saben excluidos de la “utopía europea”.