Penguin Random House; repensar el 68

Las investigaciones periodísticas sobre la policía federal y sus operaciones secretas centradas en el movimiento estudiantil de 1968 y la relación entre los intelectuales y el poder durante la misma época, de Jesús Esquivel y Jacinto Rodríguez Munguía, respectivamente, son dos de las “aportaciones fuertes” de la “ambiciosa serie” que el grupo editorial Penguin Random House (PRH) publicará durante este año para “conmemorar” el 50 aniversario de este suceso histórico.

Cuidando no imponer a los lectores una postura ideológica definida o una visión única, sellos como Aguilar, Debate, Suma de Letras y Grijalbo ofrecerán más de una decena de títulos con enfoques plurales, visiones objetivas, periodismo de investigación, testimonios personales y ficción. “La línea es que no hay línea. Le damos cabida a todas las voces y enfoques, siempre que sean confiables”.

El director editorial de PRH en México comenta que “el movimiento de 1968 cambió para siempre la historia del país; rompió un consenso que había en torno a un modelo político y social; desnudó las contradicciones de un régimen que si bien tenía muchos apoyos, también era autoritario, con falta de libertad de expresión. En realidad el 68 sigue gravitando sobre nuestro país y sobre nuestro presente. Y por eso decidimos ‘conmemorarlo’ con una propuesta editorial muy fuerte”.

Para el escritor y ensayista, el de 1968 es sin duda el movimiento juvenil más importante de la historia de México y, probablemente, de América Latina. “Es necesario renovar la mirada sobre él 50 años después. Es importante discutir a fondo el movimiento, discutir sus contradicciones, buscar explicaciones, encontrar a los culpables, hacer un libro blanco sobre lo que pasó. Creo que todavía la verdad estricta no se sabe del todo”.

Aclara que le interesa “criticar a los que han vivido no como víctimas o veteranos del movimiento, como participantes reales, sino a los que han vivido glorificados sin haber participado o a los que lo usan para sus fines personales o políticos”.

El egresado de Lengua y Literatura Hispánicas de la UNAM destaca que “el 68 tuvo enormes virtudes, porque es el principio del fin de un régimen de censura y es un grito de democracia en un medio autoritario. Pero probablemente también hubo algún saldo negativo. Por ejemplo, si quieres hoy aplicar la ley legítima y real, porque alguien la está infringiendo, le tienes temor a la represión por el recuerdo del 68; y, como autoridad, te inhibes, porque te da miedo caer en la visión de aquel autoritarismo”.

Quien posee estudios de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid ofrece su visión personal sobre este movimiento. “Creo que en el 68 mexicano hay una gran paradoja: y es que los jóvenes que tomaron las calles pensaban que salían por las mismas razones de los jóvenes del mayo francés o del Berkeley americano; es decir, protestar contra un régimen autoritario, contra la guerra de Vietnam, por una mayor libertad personal, sexual, religiosa. Un movimiento libertario en el buen sentido.

“Pero, en realidad, creo que el movimiento mexicano se parecía más a las protestas de la Praga del 68; porque Francia, pese a todo, era obviamente una democracia, y Estados Unidos por supuesto también. Y México no lo era: aquí había un partido único y estaba prohibida la reunión, existía el delito de disolución social y había una libertad de prensa vigilada y un enorme control de los medios masivos de comunicación. El sistema mexicano, aunque los jóvenes no lo supieran, se parecía más a la opresión que estaba sufriendo la gente en los países del Este, y en Checoslovaquia en particular”, señala.

“Ésa es una de las extrañas paradojas del 68: salir buscando unas libertades que piensas que son equivalentes a las de Francia y hacerlo con unos valores que probablemente también eran contradictorios”, indica.

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NOVEDADES Y REEDICIONES

Cayuela cuenta que para armar el plan de publicaciones sobre el movimiento estudiantil de 1968, primero realizaron un estudio del fondo editorial de PRH, para ver qué libros ya se habían publicado y cuáles seguían vigentes y deberían volver al mercado.

“Estamos relanzando un montón de títulos de autores como Carlos Monsiváis y Julio Scherer, Jacinto Antón y Antonio Velasco Piña, que han estudiado el 68 desde distintos enfoques o lo han referido o comentado. Nuestro fondo es muy potente, con escritores muy diversos que volvemos a poner sobre la marcha”.

El exdirector de Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes agrega que, además de las reediciones, están los nuevos libros de investigación, que divide en dos esferas. “Los temas que tienen que ver estrictamente con el 68 y los que están alrededor del 68. Tenemos una biografía de Vicente Lombardo Toledano, por ejemplo, una historia del marxismo en México o una serie de esbozos biográficos de comunistas mexicanos.

Quien fue jefe de redacción de la revista Letras Libres (1999-2012) destaca asimismo Legado 68. A 50 años de Tlatelolco, lecciones del movimiento que despertó a México, de Antonio Velasco Piña, autor de la novela Regina, que también acaban de relanzar. “Ahora escribe un libro de ensayos con 68 claves para entender el 68, que ya está circulando”.

Dice que también le pidieron a Viétnika Batres “que contara el 68 para los jóvenes, una especie de enciclopedia que aparecerá en agosto. La idea es volver a contar todo para una nueva generación que no está enterada, que no sabe la importancia que tuvo y a la que hay que explicarle desde cero”.

Además, saldrán a la luz, prosigue, dos títulos de protagonistas sobrevivientes, uno de Joel Ortega y otro de Gerardo Estrada. “Con esto, nos parece que cubrimos todos los posibles ámbitos en torno al 68”.

Cayuela concluye que es vital mirar a este movimiento estudiantil desde el siglo XXI para poder redimensionarlo, ver qué ideales siguen vigentes y ofrecer a las nuevas generaciones, como los
millennials, una visión más crítica e inspiradora.