EE.UU., Francia y Reino Unido impulsan en la ONU una nueva investigación sobre armas químicas sirias

Washington, Londres y París han decidido impulsar una nueva investigación en las Naciones Unidas respecto a las armas químicas que, según estos Estados occidentales, posee Siria, informa AFP.

Los tres países occidentales, que la noche de este 14 de abril atacaron con un centenar de misiles al Estado sirio, están promoviendo en la ONU un proyecto de resolución que se centra en una nueva investigación, pero también habla de envíos de ayuda humanitaria a Siria.

Este 14 de abril, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó que el ataque perpetrado por EE.UU., Francia y Reino Unido contra Siria no hace más que empeorar la situación y favorecer a los terroristas.

“Con sus acciones, EE.UU. agrava aún más la catástrofe humanitaria en Siria, afecta a la población civil y, de hecho, complace a los terroristas, que atormentan al pueblo sirio desde hace siete años”, una circunstancia que provocará “una nueva ola de refugiados” sirios y de otros países de Oriente Medio, declaró el mandatario ruso.

La ONU no condena la agresión de los tres aliados
Este sábado, el Consejo de Seguridad de la ONU rechazó el proyecto de la resolución que presentó Rusia para condenar el ataque militar de EE.UU., el Reino Unido y Francia contra Siria.

El texto exigía condenar la “agresión contra Siria por EE.UU. y sus aliados, que viola el derecho internacional y la Carta de la ONU”. El proyecto de resolución también contenía el requisito de “detener de inmediato” la agresión contra el país árabe.

La semana pasada, Occidente acusó al Gobierno del presidente sirio Bashar al Assad de haber perpetrado el 7 de abril un ataque químico en la ciudad de Duma (Guta Oriental), tras aparecer reportes no confirmados sobre esa supuesta acción.

El Consejo Ejecutivo de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ, por sus siglas en inglés) anunció que emprendería una investigación independiente el 14 de abril, pero el bombardeo a Siria por parte de EE.UU., Francia y el Reino Unido fue realizado antes de que la misión llegara al terreno. El presidente Donald Trump ordenó el ataque sin autorización del Congreso de su país ni la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU.

Hasta ahora no ha sido presentada ninguna prueba que confirme el supuesto ataque químico. El embajador ruso en Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, destacó ante el Consejo de Seguridad de ese organismo internacional que en los hospitales de Duma no hay pacientes con síntomas de intoxicación ni hay pruebas de suelo que delaten el uso de sarín o cloro.

Además, los servicios rusos de seguridad química y radiológica viajaron al supuesto lugar del incidente, pero “no se encontraron personas tratadas por intoxicación química”, informó la embajada de Moscú en Londres a través de un comunicado.

El 13 de abril, el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que su Gobierno tiene “datos irrefutables” de que el presunto ataque químico es “una nueva puesta en escena y en ella participaron los servicios secretos de uno de los Estados que se desvive por estar en la vanguardia de la campaña rusófoba”.