La clave: detección oportuna

Con alta prevalencia en mujeres mayores de 40 años, aunque es frecuente la afectación en menores, los pacientes de hipotiroidismo e hipertiroidismo pueden, mediante los tratamientos médicos adecuados y la detección oportuna, tener una alta calidad de vida, considera la doctora María Elena Romero Ibargüengoitia.

Médico Internista en el Hospital General de México y endocrinólogo por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, con especialidad en Clínica y de Investigación en Diabetes realizado en la Clínica Joslin (Harvard Medical School), conversa con DOCTORS sobre la forma en que se pueden detectar estos padecimientos, y cómo tratarlos clínicamente.

Ubicada en el cuello, un poco arriba de la clavícula, la tiroides es una glándula con forma de mariposa cuya función es además de producir hormonas llamadas tiroideas, regular el metabolismo y la velocidad con la que late el corazón, funciona el cerebro y los intestinos, y prácticamente todos los movimientos de los órganos internos, detalla la especialista.

Cuando la producción de las hormonas tiroideas es menor el paciente presenta una enfermedad denominada hipotiroidismo, y al contrario, cuando la segregación es excesiva se llama hipertiroidismo.

“Hay muchas causas en nuestros países que derivan de estas enfermedades, principalmente por la falta de yodo. La buena noticia es que ya hay más suplementos de yodo en la dieta a través de la sal, de los cereales, los lácteos, y aunque es más frecuente la prevalencia va disminuyendo”, añade Romero Ibargüengoitia.

Con una Maestría en Ciencias Médicas, y ganadora junto con su equipo de investigación del Premio Nacional de Investigación Glaxco Funsalud, María Elena Romero recibió una mención especial por la escuela de Medicina de Harvard en relación a proyectos de investigación en diabetes en población vulnerable y un Premio por la Clínica Mayo por realización de investigación en área relacionada al campo de la Metabólica.

“Y la otra causa de estos padecimientos son las enfermedades autoinmunes, una de ellas es el síndrome de Hashimoto y otra causal es si alguien mediante cirugía le extirparon la tiroides, o por presencia de cáncer le radiaron el cuello; o bien, que el paciente recibió yodo en altas dosis”.

Entre los síntomas del hipotiroidismo están la depresión, reducción del ritmo cardiaco, latido irregular o arritmia. Esto podría provocar una bradicardia que en casos extremos puede acabar con un paro cardiaco, además de alta presión arterial baja y colesterol.

También destaca, fatiga y somnolencia, dolor muscular y articular, aumento de peso independientemente del tipo de dieta que se lleve a cabo, y en el caso preciso de las mujeres, estreñimiento o heces duras, periodos menstruales anormales y problemas de fertilidad, pérdida del cabello y uñas débiles, rostro, manos y pies hinchados.