Bromas y sonrisas acompañan el histórico encuentro entre los líderes de dos Coreas

El histórico encuentro de este viernes entre el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, y el presidente surcoreano, Moon Jae-in, ha demostrado signos de que existe una buena química entre ambos dirigentes: no faltaron las sonrisas, se tomaron de la mano y hasta se les pudo ver bromear delante de las cámaras.

La escena inaugura una nueva etapa de desescalada de las tensiones que se vivieron en los últimos meses en la península coreana, que hicieron que el mundo llegara a temer un posible conflicto nuclear.

El encuentro empezó con un fuerte apretón de manos entre ambos mandatarios sobre la línea fronteriza de la Zona Desmilitarizada de Corea (ZDC).

Tras posar en la parte surcoreana, Kim llevó a Moon de la mano y le hizo cruzar a su lado de la frontera. Yonhap reportó que este fue un gesto improvisado y fuera del protocolo que fue precedido por la pregunta del mandatario surcoreano: “¿Cuándo podré ir yo [al Norte]?”, a lo que Kim respondió: “Tal vez ahora es un buen momento para que vengas”.

Además, Moon alabó al líder norcoreano diciendo que su decisión de ir a Corea del Sur fue “muy valiente”. Kim dijo, a su vez, dijo que “era un placer conocerle”, según recogió la televisión surcoreana KBS.

El portavoz de Seúl, Yoon Young-chang, explicó en una rueda de prensa que Moon propuso a Kim a visitar su residencia presidencial. “Si me invitas, voy en cualquier momento”, fue la respuesta de Kim.

También hubo chistes para romper el hielo. Kim volvió a bromear sobre que el presidente surcoreano ya no tendrá que volverse a levanar temprano por culpa de los lanzamientos nocturnos de Pionyang. A esto, Moon respondió que ahora ya puede “dormir mejor”, haciendo alusión a la reciente moratoria de nuevas pruebas nucleares y de misiles anunciada por Corea del Norte.

Con este encuentro, Kim se convierte en el primer líder norcoreano en visitar Corea del Sur desde la división de la península.